Ampliar el control para el cuidado de las alergias alimentarias (Expanding Vigilance for Food Allergies)

alergias alimentarias
Un informe de prensa dado a conocer este mes describe la muerte por anafilaxia de una niña alérgica a la leche luego de haber usado una pasta dental que, inesperadamente, contenía proteína láctea. Si bien el envase de la pasta dental sí indica que esta contiene un ingrediente derivado de la proteína láctea y que la pasta no debe ser utilizada por pacientes con alergia a la leche, este dato no fue notado por la paciente ni por su familia. Es probable que a la mayoría de los pacientes con alergia alimentaria y a sus familias no se les ocurra buscar leche entre los ingredientes de una pasta dental. Es muy raro que una pasta dental contenga una proteína de alimentos.

Para que un alérgeno alimentario cause una reacción anafiláctica potencialmente mortal, tiene que entrar en el torrente sanguíneo, lo que casi siempre se produce por ingesta. Si bien la exposición a los alérgenos alimentarios por inhalación o contacto de piel puede causar algunos síntomas de menor importancia, es extremadamente raro que dicha exposición cause reacciones más graves. Este caso destaca otra vía potencial de exposición, la vía mucosa. Por mucosa o membranas mucosas se entiende el endotelio de varias cavidades del cuerpo, con inclusión de la boca. Se sabe que el cepillado de los dientes permite que sustancias de la boca entren en el torrente sanguíneo, que es probablemente el modo en que la proteína láctea de esta pasta dental provocó la anafilaxia en esta niña.

Este caso enfatiza la necesidad de un control permanente por parte de los pacientes con alergia alimentaria y de sus familias con respecto a la lectura de las etiquetas de toda sustancia que entra en la boca del paciente, dado el potencial para entrar en el torrente sanguíneo y causar una reacción potencialmente mortal. Esto incluye no solamente a las sustancias más evidentes, como alimentos y bebidas, sino también sustancias menos obvias, como la pasta dental en este caso. Otros ejemplos de alérgenos absorbidos en el torrente sanguíneo desde las mucosas incluyen al látex de las barreras bucales usadas en la boca y esponjas que contienen gelatina y que se utilizan durante la cirugía. Por este motivo, los pacientes también deben informar a los profesionales médicos y odontológicos sobre sus alergias alimentarias y otras alergias.

Debe reconocerse también que aunque una gran cantidad de excipientes o ingredientes inactivos contenidos en los medicamentos derivan de alimentos, en la mayoría de los casos, no contienen proteína alimentaria o no la suficiente cantidad de proteína alimentaria como para provocar una reacción. Por ejemplo, muchas vacunas contra la gripe se cultivan en huevos, pero incluso los niños con grave alergia al huevo no tienen un mayor riesgo de reaccionar ante estas vacunas. Por lo tanto, además de leer las etiquetas y de hacer preguntas para evitar una inesperada exposición a un alérgeno alimentario, también es importante no retirar medicamentos ni tratamientos que no representan un riesgo.


Este artículo ha sido reseñado por Andrew Moore, MD, FAAAAI

Revisado 4/24/2019
Close-up of pine tree branches in Winter Close-up of pine tree branches in Winter