Importancia de las vacunas según los grupos etarios (The Importance of Vaccinations Across Age Groups)

VaccinesSegún los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CCPEEU), las vacunas se encuentran entre los 10 principales logros del siglo XX en materia de salud pública. Las vacunas han reducido significativamente la incidencia de muchas enfermedades infecciosas graves. De hecho, cada año en agosto, el Mes Nacional de Concientización sobre la Inmunización brinda una oportunidad de destacar la importancia de las vacunas. Continúe leyendo para obtener más información sobre las vacunas para pacientes de todas las edades.

Proteja a su bebé desde el inicio
El embarazo es el momento perfecto para planificar las vacunas del bebé y de asegurarse de que los padres tienen las vacunas que necesitan. Proteger a los padres es proteger a los bebés durante los primeros meses de vida. Además de las vacunas recomendadas para todos los adultos sanos, cada año las embarazadas deben aplicarse la vacuna contra la gripe y la vacuna contra el tétanos, la difteria y la tos ferina (Tdap) en cada embarazo, para protegerse contra la tos ferina o "tos convulsiva". Otras personas a cargo también deben recibir una inmunización anual contra la gripe y deben recibir la vacuna Tdap, pero no necesitan una vacuna Tdap con cada embarazo.

La tos ferina es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa. La tos ferina puede ser grave para cualquier persona, pero puede ser mortal para recién nacidos y bebés. Dado que no existen vacunas para la tos convulsiva autorizadas o recomendadas para recién nacidos, se utilizan tres estrategias para proteger a los recién nacidos: vacunar a las embarazadas en el tercer trimestre para dar a sus bebés inmunidad en el corto plazo, vacunar a las personas a cargo de los bebés y vacunar a los bebés nacidos a término a partir de los 2 meses para que construyan su propia inmunidad a la tos ferina.

La vacunación contra la gripe es de especial importancia para las embarazadas. Los cambios en el sistema inmunológico, el corazón y los pulmones relacionados con el embarazo hacen que las embarazadas sean más propensas a enfermedades graves, hospitalizaciones e incluso la muerte relacionada con la gripe. Las embarazadas que contraen gripe tienen un mayor riesgo de trabajo de parto prematuro y parto. Se ha demostrado que la vacunación durante el embarazo protege tanto a la madre como a su bebé de enfermedades relacionadas con la gripe y de las hospitalizaciones.

Las vacunas proporcionan a los padres la posibilidad de proteger a su bebé de 14 enfermedades graves antes de los dos años de edad. Las vacunas recomendadas para bebés desde el nacimiento hasta los dos años incluyen hepatitis B, rotavirus, difteria, tétanos, tos ferina, haemophilus influenzae tipo b (Hib), antineumocócica conjugada, poliomielitis, gripe, sarampión, paperas, rubéola, varicela y hepatitis A.

Lamentablemente, los niños que no reciben las vacunas recomendadas corren el riesgo de contraer una enfermedad y de tener cuadros graves de las enfermedades.

De regreso a clase
El momento de la preparación para la escuela es un momento perfecto para asegurarse de que los niños están al día con sus vacunas. Vacunar a un niño es una de las cosas más importantes que los padres pueden hacer para proteger la salud de sus hijos. Los niños no vacunados corren un mayor riesgo de contraer enfermedades y pueden propagar la enfermedad a otros. Las escuelas son propensas a los brotes de enfermedades infecciosas porque los niños en edad escolar pueden transmitirse enfermedades entre sí como resultado de la mala higiene de las manos y la densidad de la población.

Los niños de cuatro a seis años deben recibir cuatro vacunas: DTaP (difteria, tétanos y tos ferina acelular), varicela, MMR (sarampión, paperas, rubéola) y polio. Los preadolescentes y adolescentes (mayores de 11 años) necesitan vacunas contra Tdap, MenACWY (vacuna conjugada contra el meningococo ) y VPH (virus del papiloma humano). Todas las personas de seis meses o mayores deben vacunarse anualmente contra la gripe.

Muchos padres están familiarizados con las vacunas que recibieron sus hijos en edad escolar en la primera infancia (tétanos, difteria, tos ferina acelular, varicela, MMR y polio), pero están menos familiarizados con las vacunas contra el VPH y el MenACWY. El VPH puede causar cáncer de boca, garganta, cuello del útero, vulva, vagina, pene y ano. La vacuna contra el VPH protege contra las enfermedades causadas por el VPH. La vacuna contra el VPH funciona mejor cuando se administra a niños y niñas antes de cualquier exposición al VPH.

Las dos enfermedades más graves y comunes causadas por la enfermedad meningocócica son la meningitis (infección del líquido alrededor del cerebro y la médula espinal que puede ser mortal) y la septicemia (infección del torrente sanguíneo). La primera vacuna conjugada contra el meningococo se recomienda para todos los preadolescentes de 11 o 12 años para protegerlos contra algunas de las bacterias que causan la enfermedad meningocócica. Se recomienda una segunda vacuna contra el meningococo para adolescentes a los 16 años para continuar proporcionando protección cuando el riesgo de enfermedad meningocócica es mayor.

Los niños pueden necesitar otras vacunas según el estado de salud de cada uno.

Los adultos jóvenes y las vacunas
Las vacunas no son solo para los niños. Se necesitan vacunas a lo largo de toda la vida adulta para mantenerse saludable. La inmunidad de las vacunas infantiles puede desaparecer con el correr del tiempo, y los adultos también pueden estar en riesgo de contraer otras enfermedades prevenibles con vacunas.

Todos los adultos deben recibir la vacuna Tdap una vez si no la han recibido en su adolescencia, y luego un refuerzo de Td (tétanos, difteria) cada 10 años. Los adultos jóvenes que no han completado la serie de vacunas contra el VPH deben vacunarse. La vacuna contra el meningococo también se recomienda para adultos jóvenes, especialmente los estudiantes de primer año que vivirán en residencias y los militares enlistados.

Todas las personas mayores de 6 meses deben vacunarse contra la gripe una vez por año. Las complicaciones de la gripe pueden incluir neumonía, infecciones del oído, infecciones sinusales, deshidratación y empeoramiento de las enfermedades crónicas. Las estaciones de gripe son impredecibles y pueden ser graves. Después de la vacunación, a los anticuerpos les lleva unas dos semanas desarrollar la protección contra la infección por el virus de la gripe, por lo que recibir la vacuna tan pronto como sea posible ofrece las mejores posibilidades de protección.

Los adultos jóvenes pueden necesitar otras vacunas según su historial de vacunación de la infancia, planes de viaje, ocupación y su estado de salud.

Vacunas para adultos
La inmunización es particularmente importante para los adultos mayores de 60 años y para las personas que padecen enfermedades crónicas como asma, EPOC, diabetes y enfermedades cardíacas. Todos los adultos deben recibir una vacuna antigripal cada año para protegerse contra la gripe estacional, la vacuna Tdap una vez si no la han recibido en la adolescencia; y luego un refuerzo de Td cada 10 años. Estas son las vacunas adicionales que los adultos pueden necesitar (según la edad, las condiciones de salud, los planes de viaje y otros factores): hepatitis A, hepatitis B, VPH, contra el meningococo, contra el neumococo y contra la culebrilla.

La vacuna contra el herpes zóster (culebrilla) y la vacuna contra el neumococo son las dos vacunas con las que los adultos probablemente están menos familiarizados. La culebrilla se produce cuando el virus latente de varicela se reactiva en una etapa posterior en la vida. El dolor causado por el herpes zóster puede ser intenso y puede durar meses o años una vez que ha desaparecido la erupción. La vacuna contra el herpes zóster (culebrilla) se recomienda para adultos de 50 años o mayores.

Las vacunas neumocócicas protegen contra las enfermedades neumocócicas invasivas, como la meningitis y las infecciones del torrente sanguíneo. La vacuna antineumocócica conjugada (PCV13) y la vacuna antineumocócica de polisacáridos (PPSV23) se recomiendan para todos los adultos mayores de 65 años. Los adultos menores de 65 años deben recibir ambas vacunas antineumocócicas si tienen afecciones que comprometen el sistema inmunológico, insuficiencia renal, cáncer o si no tienen bazo. Los adultos menores de 65 años que tienen enfermedad pulmonar crónica o enfermedad hepática, diabetes, alcoholismo o los fumadores deben recibir la vacuna PPSV23.

Los padres y los pacientes deben preguntar a su alergista/inmunólogo qué vacunas son adecuadas para ellos. Para ver el calendario de vacunación recomendado vigente, los padres y los pacientes pueden consultar en: https://www.cdc.gov/vaccines/schedules/index.html. Para ver o imprimir la Declaración de Información sobre Vacunas para cada vacuna, visite: https://www.cdc.gov/vaccines/hcp/vis/current-vis.html.

Este artículo ha sido reseñado por Andrew Moore, MD, FAAAAI

Revisado: 10/16/19

Close-up of pine tree branches in Winter Close-up of pine tree branches in Winter