Pólipos nasales (Nasal Polyps)

Pólipos nasalesInformación general
La rinosinusitis crónica (RSC) es una de las afecciones más comunes en todo el mundo. Según la información con que se cuenta, afecta a casi el 12% de la población adulta. Se caracteriza por la inflamación de las cavidades nasales y los senos paranasales. Aproximadamente el 20% de los pacientes que padecen de RSC tienen pólipos nasales, tumores benignos en las fosas nasales que se cree se originan en los senos etmoidales. Los pólipos nasales tienden a localizarse a ambos lados de la cavidad nasal. Los pólipos nasales localizados de un solo lado pueden requerir mayor investigación dado que pudieran tratarse de tumores malignos de las fosas o de los senos.

Se desconoce la causa exacta de la rinosinusitis crónica con pólipos nasales (RSCPN), pero la biopsia de tejido del pólipo nasal en la población occidental muestra un elevado tipo alérgico de células conocidas como eosinófilos. La infección también puede desempeñar un papel importante, especialmente en el caso de la bacteria Staphylococcus aureus.  Por lo general, los pólipos nasales se desarrollan en la edad adulta, en personas de edades de aproximadamente 30 y 40 años.  

Síntomas
Los síntomas de RSCPN incluyen secreción nasal, congestión nasal, presión facial o dolor y una disminución del sentido del olfato que se mantiene durante más de 12 semanas. De todos los síntomas, la congestión nasal y la pérdida del olfato tienden a ser los más molestos.  

Diagnóstico
Para diagnosticar los pólipos nasales se recurre a una combinación de historia clínica, examen físico y, a menudo, una tomografía de los senos. Tener antecedentes de congestión nasal y pérdida del olfato puede indicar la presencia de pólipos nasales. El examen nasal, a menudo realizado por endoscopia nasal, confirma el diagnóstico de pólipos nasales y distingue a los pacientes con RSC sin pólipos nasales de los pacientes con RSCPN. Es útil realizar una TC (tomografía computada) de los senos paranasales porque documenta el grado de enfermedad del seno.

Afecciones asociadas con los pólipos nasales
La RSCPN es a menudo asociada con otras afecciones. Es importante reconocer y tratar adecuadamente estas afecciones ya que pueden ser enfermedades graves y también influyen sobre la gravedad de la enfermedad de los senos paranasales.

Entre un 26 y un 56% de los pacientes con RSCPN padecen asma. Un subgrupo de pacientes con asma y pólipos nasales ven un empeoramiento de los síntomas nasales y/o problemas con la ingestión de aspirina o de otros no esteroideos. Esta afección se llama enfermedad respiratoria exacerbada por la aspirina (EREA) y afecta a cerca del 10% de los pacientes con RSCPN. Quienes padecen de EREA tienden a padecer de afecciones severas de los senos paranasales y, a menudo, asma difícil de controlar.  

La rinosinusitis fúngica alérgica (RFA) se observa en aproximadamente un 5 y 10% de los pacientes sometidos a cirugía de los senos. La RFA se debe a una respuesta alérgica a los hongos inhalados en un individuo predispuesto con pólipos nasales. Los pacientes con RFA por lo general desarrollan congestión nasal y tienen abundantes secreciones de aspecto similar a la "mantequilla de maní". Las TC y resonancias de los senos paranasales tienen resultados típicos característicos de la RFA. Esta afección tiende a presentarse más a menudo en el sur de Estados Unidos y a lo largo de la cuenca del río Missisipi. Con frecuencia, quienes padecen de esta afección deben someterse a cirugía para mejorar el drenaje de los senos.

La fibrosis quística es otra afección asociada con los pólipos nasales. La mayoría de los pólipos se presentan en la edad adulta, y su presencia en niños debe generar preocupación de fibrosis quística que es una afección con infecciones graves de las vías respiratorias altas y bajas. Los pólipos nasales están presentes en hasta el 86% de los pacientes con fibrosis quística.

Tratamiento y control
El tratamiento médico de la RSCPN incluye corticoides nasales tópicos en aerosol y enjuagues nasales salinos. Los aerosoles con corticoides ayudan a reducir el tamaño de los pólipos y mejoran los síntomas. Además, son muy seguros para el uso prolongado. Los tratamientos cortos con corticoides orales también pueden ayudar a reducir los pólipos nasales y han demostrado mejorar los síntomas, incluso el sentido del olfato, pero deben usarse con cautela por el riesgo que representan los efectos secundarios de los corticoides. La cirugía de los senos para extirpar los pólipos es una opción si los pólipos nasales siguen provocando molestias a pesar de los aerosoles orales y/o los corticoides. Lamentablemente, los pólipos a menudo se repiten a pesar de la cirugía, y a menudo se requiere tratamiento prolongado con corticoides nasales o corticoides con cámaras espaciadoras de gran volumen.

En fecha reciente, se han usado diversas opciones de administración de corticoides para el tratamiento de la RCSPN. Los enjuagues (colutorios) de corticoides con cámaras de gran volumen con botella plástica han demostrado ser superiores a los aerosoles tradicionales de corticoides. El sistema de administración por exhalación con fluticasona es mediante un dispositivo para corticoides recientemente aprobado que rocía la fluticasona más profundamente en la cavidad nasal para reducir la inflamación de los pólipos nasales. También es posible la colocación de stents que liberan corticoides tópicos. Son insertados por el cirujano y han demostrado reducir la recurrencia de los pólipos.

Otros medicamentos que han demostrado beneficios en el tratamiento de los pólipos nasales incluyen inhibidores de leucotrieno, como el montelukast. Por otro lado, en algunos casos se pueden indicar antibióticos si se teme una  infección aunque no hay mucha evidencia científica de su eficacia. Por último, en la actualidad se están estudiando biofármacos que apuntan a la inflamación alérgica y que están aprobados para casos de asma de moderada a grave en el tratamiento de los pólipos nasales.

El tratamiento de la RCSPN es a menudo encarado conjuntamente por alergistas y otorrinolaringólogos.  

Este artículo ha sido reseñado por Andrew Moore, MD, FAAAAI

Close-up of pine tree branches in Winter Close-up of pine tree branches in Winter