La inmunoterapia puede brindar un alivio duradero (Immunotherapy can Provide Lasting Relief)

ImmmunotherapyEl tratamiento de inmunoterapia (vacunas contra la alergia) se basa en un concepto centenario: el sistema inmunológico puede ser desensibilizado a alérgenos específicos que desencadenan los síntomas de alergia. Estos síntomas pueden ser causados por afecciones respiratorias alérgicas, como la rinitis alérgica (fiebre de heno) y el asma.

Este abordaje ofrece dos beneficios.
1) Mientras que los medicamentos comunes contra la alergia generalmente controlan los síntomas, si una persona deja de tomar el/los medicamento(s), los síntomas de alergia reaparecen al poco tiempo.
2) Las vacunas contra la alergia llevan a una reducción duradera de los síntomas de alergia, y pueden tener un papel preventivo, en términos de desarrollo de asma y nuevas alergias.

El proceso
El tratamiento implica inyectar el/los alérgeno(s) que causa(n) los síntomas de alergia. Estos alérgenos se identifican combinando la evaluación médica realizada por un alergista/inmunólogo con pruebas de alergia cutánea o análisis de sangre.

El tratamiento comienza con una fase de acumulación. Una o dos veces por semana se aplican inyecciones con cantidades
cada vez mayores de alérgenos hasta que se alcanza la dosis deseada. Esta dosis buscada varía de una persona a otra. La dosis objetivo puede alcanzarse entre 3 y 6 meses con un programa convencional (aumento de una dosis por visita), pero se puede alcanzar en un período más corto de tiempo y menos visitas con programas agrupados acelerados que administran aumentos de 2-3 dosis por visita.

La fase de mantenimiento comienza cuando se alcanza la dosis objetivo. Una vez que se alcanza la dosis de mantenimiento, se puede aumentar el tiempo entre las inyecciones contra la alergia, que por lo general va de cada 2 semanas a cada 4 semanas. El tratamiento de inmunoterapia de mantenimiento generalmente se continúa por un período de 3 a 5 años.

Algunas personas pueden tener una remisión duradera de sus síntomas de alergia, pero otras pueden tener una recaída luego de discontinuar la inmunoterapia, por lo que la duración de la inmunoterapia de alérgenos varía según las personas.

Es raro que haya riesgos en el abordaje de la inmunoterapia, pero puede llegar a producirse anafilaxia grave que puede poner en peligro la vida. Por esa razón, la inmunoterapia debería ser suministrada bajo la supervisión de un médico o auxiliar médico calificado (un enfermero practicante o asistente de un médico) en instalaciones equipadas con el personal y equipo humano apropiados para identificar y tratar las reacciones alérgicas a las inyecciones contra la alergia.

La decisión de comenzar la inmunoterapia se basará en varios factores:
•    Extensión de la temporada de alergias y gravedad de los síntomas
•    La medida en que usar medicamentos o evitarlos sirva para controlar los síntomas de alergia
•    Deseo de evitar el uso de medicamentos de tratamiento prolongado.
•    La inmunoterapia requerirá un compromiso significativo de tiempo durante la fase de acumulación y un compromiso menos frecuente durante la etapa de mantenimiento
•    Los costos podrán variar según la región y la cobertura de seguro. Sin embargo, las vacunas contra la alergia pueden ser un abordaje costo/efectivo para tratar los síntomas de alergia.
•    Otra forma de terapia de inmunoterapia contra la alergia fue recientemente aprobada en Estados Unidos. Se trata de las pastillas de la inmunoterapia sublingual (SLIT). Más que vacunas, la SLIT implica la administración de alérgenos en forma de líquido o pastillas bajo la lengua, por lo general, en una administración diaria.
 

Inmunoterapia con alérgenos: sigue funcionando después de 100 años

El año 1911 trajo la inmunoterapia con alérgenos y el sistema de encendido eléctrico para autos. Si bien no están relacionados, estos eventos comparten un resultado. Uno preparó el terreno para los avances en materia de transporte; el otro ayudó en el avance del tratamiento de alergias.

Los primeros resultados exitosos de la inmunoterapia con alérgenos datan de 1911 y se basaron en el trabajo de dos científicos ingleses: Leonard Noon y John Freeman. Habiendo reconocido que el polen era la causa de la fiebre de heno, estos científicos pensaron que podían inducir la inmunidad y tolerancia inyectando a los pacientes con fiebre de heno el polen al que eran alérgicos.

Esta idea se basaba en los resultados positivos de las vacunas que producían protección contra enfermedades infecciosas como la varicela. En los 100 años que siguieron, aprendimos mucho más sobre la inmunoterapia con alérgenos, incluso los beneficios a largo plazo y cuáles son los protocolos necesarios para hacerla más beneficiosa. Uno de los hallazgos más importantes es que la inmunoterapia puede brindar alivio de los síntomas a largo plazo durante años una vez que se ha
discontinuado el tratamiento, y que es un abordaje costo/efectivo para tratar muchas alergias.

La investigación ha demostrado que la inmunoterapia para las alergias puede ser efectiva en el tratamiento de:
•    Asma alérgica
•    Rinitis y conjuntivitis alérgica
•    Alergia a las picaduras de insectos
•    Dermatitis atópica

Nueva frontera
Actualmente, no se recomienda la inmunoterapia para las alergias alimentarias, sino que se aconseja que se eviten los alimentos de manera estricta, si bien en EE. UU. Están avanzando las investigaciones con desensibilización oral para las alergias alimentarias.

Este artículo ha sido reseñado por Thanai Pongdee, MD, FAAAAI

Close-up of pine tree branches in Winter Close-up of pine tree branches in Winter