La recurrencia de infecciones puede indicar inmunodeficiencias


Este artículo ha sido reseñado por Thanai Pongdee, MD, FAAAAI

Su sistema inmunológico se está defendiendo constantemente luchando contra gérmenes que podrían causar infecciones. A veces, el germen gana, pero ¿cuál es la diferencia entre perder una ocasional batalla y tener infecciones recurrentes? ¿Cuántas se consideran ‘demasiadas’?

Si usted o sus hijos…
• Necesitan más de cuatro tratamientos con antibióticos por año (en el caso de los niños) o más de dos por año (en el caso de los adultos).
• Experimentan más de cuatro nuevas infecciones del oído en un año luego de los cuatro años de edad.
• Desarrollan neumonía dos veces en un período de tiempo determinado.
• Tienen más de tres episodios de sinusitis bacteriana en un año o sinusitis crónica.
• Necesitan antibióticos preventivos para disminuir la cantidad de infecciones.
• Desarrollan infecciones inusualmente graves que co¬mienzan como infecciones bacterianas comunes.

Entonces, estas infecciones recurrentes pueden ser un signo de un trastorno del sistema inmunológico.

El sistema inmunológico es inteligente y tiene la capacidad de conocer la “cara” de un germen y recordarla. Una vez que sus sistemas inmunológicos han ganado una batalla, la mayoría de las personas son menos propensas a las infecciones recurrentes causadas por ese germen.

Hay inmunodeficiencia cuando su cuerpo carece de la capacidad para producir los anticuerpos que se unen a los gérmenes y los destruyen. Las inmunodeficiencias secundarias se producen como consecuencia de varias enfermedades, entre ellas, terapias contra el cáncer, transplante de médula ósea y fármacos para modular la respuesta inmunológica utilizados para tratar una variedad de enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico.

Las Enfermedades de Inmunodeficiencia Primarias (Primary Immunodeficiency Diseases, PIDD) abarcan un grupo de más de 100 enfermedades que se deben a defectos en el sistema inmunológico del cuerpo. Estas enfermedades afectan a miles de lactantes, niños y adultos en Estados Unidos.
La mayoría de las PIDD se heredan en nuestro genes, es decir que están presentes en el nacimiento. Sin embargo, pueden no manifestarse ni diagnosticarse hasta la etapa final de la niñez, o incluso en la vida adulta. A menudo tarda en desarrollarse un patrón de infecciones recurrentes u otros síntomas antes de que se sospeche la existencia de una PIDD.

Si usted piensa que tiene una PIDD, consulte a un alergólogo/inmunólogo, un pediatra o un internista con dos o tres años de especialización en el control de alergias, asma e inmunodeficiencias. Algunas PIDD pueden imitar a otras enfermedades como alergia, asma, o eczema y viceversa, por lo que la evaluación de un alergólogo/inmunólogo es muy útil para llegar a un diagnóstico y a un efectivo plan de tratamiento.

Por ejemplo, las formas más comunes de inmunodeficiencia son a menudo tratadas con infusiones de anticuerpos, la inmunoglobulina intravenosa (IVIG). La IVIG reemplaza los anticuerpos que su cuerpo no puede fabricar.

¿LO SABÍA?
• Las primeras líneas de defensa contra la infección son la piel y las membranas que recubren el sistema respiratorio y digestivo.
• Si tiene alergias todo el año a los polvos de ácaro, al polen y al moho, es probable que tenga algún daño en las membranas de la mucosa que puede aumentar sus posibilidades de tener una infección.

En resumen
Quienes padecen de inmunodeficiencia tienen los mismos tipos de infecciones que las demás personas: infecciones del oído, sinusitis y neumonía. La diferencia es que sus infecciones se producen con más frecuencia, suelen ser más graves y hay más riesgo de que se produzcan complicaciones.


Enfermedades Primarias de la Inmunodeficiencia

AAAAI - American Academy of Allergy Asthma & Immunology