Guía sobre la vacuna contra la gripe para pacientes con inmunodeficiencia


Este artículo ha sido reseñado por Thanai Pongdee, MD, FAAAAI

Si bien las vacunas contra la gripe estacional y la gripe H1N1 se encuentran entre las mejores herramientas disponibles para prevenir las complicaciones de la gripe, surge la pregunta: ¿deberían recibir dichas vacunas los pacientes con inmunodeficiencia?

Los pacientes inmunodeficientes tienen una resistencia reducida a las infecciones; a menudo, se repiten sus infecciones, o enfrentan infecciones que son más graves y causan complicaciones inesperadas.

En general, hoy dos tipos de vacunas. Vacunas vivas y vacunas inactivadas. Las vacunas vivas contienen bacterias vivas o un virus que ha sido modificado. Significa que han perdido su capacidad de causar la enfermedad o son suministradas por una vía que impide que causen la enfermedad clínica. Las vacunas inactivadas son lo que indica el nombre: la bacteria o virus de la vacuna está muerta.

La diferencia entre las vacunas vivas y muertas es importante para quienes tienen trastornos inmunológicos. Las vacunas virales vivas no deberían administrarse a pacientes con inmunodeficiencia. Esto incluye FluMist®, una vacuna viral intranasal viva.
 
Además, los miembros de la familia o quienes cohabitan no deberían recibir una vacuna viral viva, ya que pueden transmitir el virus vivo al miembro de la familia que tiene inmunodeficiencia. Por otro lado, la mayoría de las personas que se encuentran en estas categorías deberían recibir vacunas inactivadas para la gripe estacional y gripe H1N1 porque no existe riesgo de enfermedad debido a vacunas inactivadas o vacunas de subunidades microbianas para los pacientes con inmunodeficiencia. Los paci¬entes con deficiencia grave de las células T no deberían recibir la vacuna contra la gripe H1N1.

Los pacientes que tienen inmunodeficiencia primaria deberían recibir la vacuna contra la gripe H1N1, pero no los pacientes con deficiencia grave de las células T. Si bien la respuesta del anticuerpo puede ser pobre o baja, la respuesta inmune celular puede ser una útil respuesta inmune al virus.

Además de la aplicación de vacuna con el virus de gripe inactivado al paciente con inmunodeficiencia y a quienes cohabitan con él, se deben tomar medidas preventivas, por ejemplo, el lavado de manos. Si un miembro de la familia o alguien que cohabite comienza a experimentar síntomas de gripe, se debe conseguir fármacos antivirales contra la gripe, y se deben suministrar ante los primero síntomas.

En resumen
Los miembros de la familia o quienes cohabitan deben recibir la vacuna inactivada para evitar la transición del virus vivo a un miembro de la familia con inmunodeficiencia.

¿LO SABÍA?
• Hay dos tipos de vacunas; vivas e inactivadas.
• La versión inactivada de la vacuna no pasará el virus a la persona que tenga inmunodeficiencia.

AAAAI - American Academy of Allergy Asthma & Immunology